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Conoce a Luis Eduardo Parra Franco: Un joven que inspira a creer en los sueños

Verónica Cubillán | Referente de Comunicación del Centro de Formación e Investigación Padre Joaquín

La pasión, la dedicación y la confianza en uno mismo son ingredientes poderosos que pueden abrir puertas que nunca creímos posibles. Luis Eduardo Parra Franco, un joven profesional que ha sabido aprovechar las oportunidades que se le han presentado, es un claro ejemplo de ello. Acompáñanos a conocer su historia en Fe y Alegría.

 

Primer acercamiento y pasión por la tecnología

 

Desde muy joven, Luis Eduardo sintió una gran atracción por la tecnología, especialmente por las computadoras. Esta pasión lo llevó a estudiar informática en el Instituto Universitario San Francisco de Fe y Alegría.

 

Mi principal motivación para estudiar en Fe y Alegría es la propuesta educativa que le ofrece a los jóvenes con aspiraciones profesionales, que brinda una formación de calidad y guía en el proceso de aprendizaje. Elegí la carrera de Informática por mi pasión por la tecnología. Las computadoras son mi pasatiempo favorito y estudiar esta carrera me permite explorar más allá de su uso cotidiano y adentrarme en el mundo del software”.

 

Una oportunidad en el CFIPJ

 

Durante su etapa como estudiante, Luis Eduardo tuvo la oportunidad de conocer a personas que marcarían su vida profesional. Uno de ellos fue su profesor Luis Pérez, quien le habló sobre el Centro de Formación e Investigación Padre Joaquín (CFIPJ). Luis Eduardo no dudó en aceptar esta oportunidad, ya que vio en ella la posibilidad de crecer profesionalmente y de contribuir al desarrollo de Fe y Alegría. Así, mientras finalizaba sus estudios, se unió al equipo del CFIPJ.

 

Yo no conocía mucho de Fe y Alegría y fue gracias a mi profesor Luis Pérez (profesor del Instituto Universitario San Francisco) que me brindó la oportunidad de conocer el Centro de Formación. Ahora soy soporte técnico del CFIPJ, mi responsabilidad es mantener los equipos de computación en buen funcionamiento, hacerle seguimiento a la funcionalidad de la página web y darle soporte. Me encargo de chequear el estado de los equipos en reuniones nacionales, mantener el buen estado y funcionalidad del servicio de internet en caso de haber fallas de conexión”.

 

Desafíos y perseverancia

 

La confianza en sí mismo ha sido un pilar fundamental en el inicio de la vida profesional de Luis Eduardo. A pesar de las dudas e incertidumbres que naturalmente surgen al comenzar, Luis Eduardo siempre creyó en su capacidad para superar cualquier desafío. Esta convicción le brindó la fortaleza y la motivación necesarias para perseverar, incluso en los momentos más difíciles.

 

Al principio de mi carrera enfrenté varios desafíos que me ponían a prueba constantemente. Cuando comencé, no tenía computadora, así que hacía mis trabajos en el teléfono. Era un método incómodo, ya que una PC hubiera sido ideal, pero al no contar con ella, el reto era aún mayor. Sin embargo, soy una persona que no se rinde fácilmente y siempre busca soluciones. Gracias a Dios, al avanzar los semestres, pude conseguir una laptop para trabajar más cómodamente.

 

Pero las clases de programación fueron otro desafío para mí, ya que eran algo complicadas de entender. Sin embargo, con voluntad, esfuerzo y la ayuda de mis compañeros, logré superar cada obstáculo que se presentó en mi carrera universitaria”.

 


Luis Eduardo enfrentó dificultades como la falta de una computadora y las clases de programación, que resultaron ser un desafío complejo. Sin embargo, en lugar de desanimarse, Luis Eduardo buscó soluciones creativas y se apoyó en sus compañeros y profesores. Su perseverancia y dedicación le permitieron superar cada obstáculo y continuar avanzando hacia sus metas.

 

Tener diferentes retos y dificultades en el camino, obstáculos que me pongan a prueba y desafíen mis habilidades para seguir adelante, es lo que más me gusta de mi trabajo. A veces se presentan desafíos que pueden ser un poco frustrantes al principio, pero poniendo todo mi empeño y sin miedo a nada, confiando en lo que puedo hacer, logro superar lo que antes pensaba que era difícil. No temo cometer errores, ya que son parte del proceso de aprender y mejorar. Aprendo de mis errores para crecer como persona y seguir avanzando, lo cual es valioso en la vida y me motiva a continuar”.

 

Crecimiento profesional y personal

 

La experiencia es la diferencia más notable entre mi yo del IUSF y mi yo actual. Las diversas experiencias que he adquirido durante mi trabajo en el CFIPJ y los retos que superé a lo largo de mi carrera me han llevado a un nivel superior al que tenía cuando comencé en el IUSF. Ahora cuento con experiencia laboral y técnica, algo que mi yo inicial en el IUSF aún no había experimentado. Mi versión actual es, sin duda, la más completa y experimentada.

 

Es difícil predecir el futuro, ya que la vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Mi meta en el Centro de Formación es dejar una huella a través de mis grandes aportes, y convertirme en uno de los mejores técnicos que haya tenido. Quizás sea una meta ambiciosa, pero mejorando cada día y siendo lo más eficaz posible, sé que puedo alcanzarla. Cuando llegue el momento de irme, quiero dejar esa huella de la que me sienta orgulloso por todo lo aprendido y trabajado en la organización”.

 

Esta nueva etapa de Luis Eduardo en Fe y Alegría es un ejemplo a seguir para todos aquellos jóvenes que sueñan con un futuro profesional exitoso. Su trayectoria en Fe y Alegría es un testimonio de las oportunidades que el Movimiento, con sus programas e instancias de servicio, ofrece a los jóvenes con aspiraciones profesionales.

Caracas, 13 de febrero de 2025

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